La UDEC «la hizo» y es el campeón del torneo de Rugby ADESUP 2015

Numeroso público universitario presenció la apasionante fecha.

Por Prensa ADESUP

Una agradable tarde de sol adornó la 5ª y última fecha del torneo de Rugby ADESUP, que en esta oportunidad se desarrolló en la cancha de la Universidad del Bío Bío, ante la presencia de un numeroso público perteneciente a las distintas casas de estudios participantes.

Los primeros en enfrentarse fueron los equipos de DUOC e INACAP. Los duocanos predominaron las acciones y lograron anotar los primeros try del partido; aunque los inacapinos intentaron emparejar el juego a través de algunas conversiones, no lograron parar el avance de sus rivales, que llegaron a la zona de marca en varias oportunidades, y se quedaron con el partido por 40 a 10.

A propósito de la primera participación de INACAP en el campeonato de rugby ADESUP, Gonzalo Ariz Castillo, entrenador del equipo, comentó: “Nos tocó bailar con la fea en todo el torneo; nunca pudimos encontrar nuestro juego, pero lo importante es que cada derrota nos dejó un aprendizaje. Los muchachos primera vez que se metían a la cancha; primera vez que volvían a jugar; algunos no tenían idea de lo que era el rugby. Lo supieron vivir y ahora vamos por buen camino. Quisimos entrar a este torneo y ver las capacidades de cada equipo y de ellos, y sabemos que el próximo año podremos campeonar”.

En el siguiente encuentro, los equipos de la Universidad de Las Américas (UDLA) y la Universidad Andrés Bello (UNAB) salieron con todo a dominar el encuentro: la uniformidad de ambos cuadros se reflejó en el número de tackles y conversiones, sin embargo, los chicos de UNAB finalmente fueron más efectivos, y se adjudicaron el clásico laureate por 31 a 24.

El público, que hasta ese momento disfrutaba en silencio la jornada, “despertó” al iniciarse el último duelo de la fecha, protagonizado por la Universidad del Bío Bío (UBB) y la Universidad de Concepción (UDEC). Los dueños de casa llegaron a esta instancia encabezando la tabla de posiciones con 27 puntos, seguidos por el Campanil con 25. De esta manera, si UBB ganaba el encuentro, automáticamente se convertía en campeón; pero si lo hacía UDEC, las matemáticas harían lo suyo…

Se preveía que sería un duelo complejo, pero nadie imaginó lo que pasaría: desde que el cuadro del Campanil anotó el primer try del partido, olvidó su calidad de visitante y se empoderó de la cancha. Ejerciendo una constante presión y efectivos tackles, los chicos de la UDEC evitaron que los locales pudieran avanzar, y apostando por los contragolpes, lograron desmarcarse en reiteradas ocasiones, aumentando la cuenta.

La tensión también se comenzó a vivir fuera de la cancha, donde, tanto el público como jugadores, alentaban permanentemente a sus equipos y, al mismo tiempo, reclamaban por supuestos errores de arbitraje. Fue así como a pocos minutos de haber comenzado el encuentro, el entrenador del cuadro visitante se adjudicó una tarjeta roja, que lo obligó a hacer abandono del campo de juego. Sin embargo, ello no fue impedimento para que los del Campanil siguieran llegando a la zona de marca.

“¡Cuiden el balón!”, dijo en varias ocasiones el entrenador UBB, que – a gritos – intentaba dirigir a sus jugadores, pero éstos insistían en avanzar por el centro del terreno, donde la defensa del Campanil era prácticamente impenetrable.

Durante el segundo tiempo, la UBB mejoró su juego, sin embargo la UDEC siguió presionando y logró robar balones en varias oportunidades, para enseguida contratacar y, en rápida carrera, cruzar la cancha hasta la zona de anotación. Pese a que en los últimos minutos el cuadro local se acercó peligrosamente a la línea de marcación, la UDEC logró contener su avance.

Tras line out, penales, y muchos tackles, en los últimos segundos los visitantes recuperaron una vez más el balón y estratégicamente patearon la ovalada fuera de la cancha, tras lo cual el árbitro dio el pitazo final, poniendo término a un intenso duelo que dio paso a la celebración: con un marcador de 37 a 0, la UDEC se adjudicó el partido y, por segundo año consecutivo, el campeonato.

Rodrigo Castro González, capitán del equipo vencedor, comentó: “Tomamos este triunfo con bastante humildad, con el respeto debido al otro equipo, pues hicieron un gran campeonato; tal vez nosotros no hicimos un gran campeonato, pero tuvimos el partido definitivo, en el que demostramos ser superiores… La clave de hoy fue la confianza en el equipo; tenemos un buen plantel y hay que confiar en los compañeros siempre. Así se caracteriza el rugby: jugar para el compañero, y eso hicimos hoy día, para poder convertir 7 puntos y salir campeones”.