Katherine López Saavedra, taekwondista: «Aunque una mujer practique este deporte, no puede perder la femineidad»

Por Prensa ADESUP

Desde pequeña sintió atracción por las Artes Marciales al ver a su mamá practicar karate, pero al ingresar a la Universidad de Concepción a estudiar Obstetricia y Puericultura se inclinó por la danza folclórica… hasta hace tres años, cuando conoció el Taekwondo y se enamoró de esta disciplina.

Tras ganar este año las dos fechas del torneo LDES Bío Bío, la joven de 24 años se prepara para competir en la Final Nacional de su categoría.

 

¿Por qué elegiste el Taekwondo como disciplina deportiva?

Desde pequeña me llamaron la atención las artes marciales, y en la universidad me dieron la posibilidad de inscribirme en taekwondo como taller.

 

¿Alguien de tu familia lo practicaba?

Mi mamá practicaba karate; a veces yo la veía y me daban ganar de practicar algo similar.

 

¿Cuáles serían las cualidades que debería tener una mujer que practica esta disciplina?

Perseverancia, porque igual duele. Una mujer va a quedar llena de moretones, al igual que los hombres, pero visto a los ojos de las personas, no es estéticamente bonito. Y lo otro, no perder la femineidad, pues por mucho que uno practique este deporte, no significa que sea más brusca, sino todo lo contrario. De hecho ayuda bastante el taekwondo a las mujeres, en general.

 

¿Sientes miedo antes de cada combate?

Es relativo. Personalmente entro con bastante miedo a la cancha, porque no sabemos con quién nos va a tocar ni las categorías, los cinturones, pues muchas veces los cinturones no son lo que aparenta. Puede llegar un cinturón muy alto, pero a veces viene un blanco y pelea mucho mejor, entonces nunca sabe uno qué puede esperar.

 

¿Y cómo superas el miedo?

Mentalizarse en dejar el miedo fuera de la cancha… El primer grito lo dice todo: cuando uno grita al empezar un combate, nos da la posibilidad de liberar un poco el estrés del inicio.

 

¿Debe ser equitativo la fuerza y la rapidez?

Depende de las categorías de peso. Una niña que está en -49 va a priorizar la velocidad antes que la fuerza; en mi categoría de 57 a 67 kg. lo ideal es priorizar fuerza y tratar de, al primer golpe, sacarle el aire al oponente. Pero lo ideal en esta categoría son ambas: fuerza y agilidad… y harta elongación.

 

¿Qué ha sido lo más difícil hasta el momento?

Mantenerse entrenando, por los mismos temas de la universidad.

 

¿Cómo compatibilizas tus estudios con tu entrenamiento?

Tratando. Si a uno le gusta, el que quiere siempre puede. Ese es el lema que utilizamos varios.

 

¿Cuál es tu rutina de entrenamiento?

Entreno tres horas de taekwondo los martes y jueves en la UdeC. Los otros días entreno dos horas en el gimnasio para complementar con cardio, musculación, en general fuerza y velocidad.

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¿Cómo tomas este primer lugar en el torneo LDES Bío Bío?

Contenta, porque el sacrificio rindió frutos. Venía con susto, pero lo superé. La clave fue el apoyo de los compañeros y del profesor, que siempre me dice: “eres buena, dale no más”. Pero mis compañeros con quienes entreno fueron clave para superarme. Así que mi agradecimiento es para quienes siempre me apoyan, incluyendo mis profes de la U, y sobretodo mi familia.

 

Además del torneo LDES, ¿en qué otras competencias has participado?

En el 2012 participé en mi primer FENAUDE contra otras universidades y saqué el 3º lugar; llevaba recién tres meses entrenando y no sabía a lo que iba. Pero en el FENAUDE del año pasado en Santiago, me fue mejor, pues gané y fui campeona nacional de la categoría.

 

¿Qué tal es el vínculo que se forma con otras competidoras?

Es que muchas mujeres en taekwondo no hay. De hecho, hartas niñas pasan directamente a las Nacionales porque no tienen con quién competir en las Regionales. Entonces sólo se encuentran en las Nacionales. Pero sí, se forman vínculos; a veces por lejanía no nos vemos, pero podemos conversar. Los vínculos son bastante buenos, aunque seamos de carreras y universidades distintas: igual se comparte bastante.

 

¿Y por qué crees que hay pocas mujeres en el taekwondo?, ¿qué falta?

Atreverse, romper prejuicios y, más que nada, que se motiven. Porque a veces van a los entrenamientos y dicen “es muy rudo” y se van. Nos les pica el bichito de pensar: “si yo fuese así como sería”.

 

¿Les asustan los accidentes, por ejemplo?

Es normal que ocurran. De hecho, a mí me han noqueado, pero es parte del entrenamiento de lo que uno le gusta. Así que eso también ayuda a ser mejor.

 

¿Qué opina tu familia?

Se preocupan, pero me apoyan. Mi mamá me dice que me cuide, pero nada más. No tiene mucho que reprocharme, porque ella hacía lo mismo (ríe). Mi papá dice: “pucha, pero y si te pasa esto, si te hacen esto…”. Dice que con mi mamá era suficiente (ríe).

 

¿Y qué te dicen tus amigos cuando se enteran que practicas tawkwondo?

Me echan la talla de que les voy a pegar; dicen: “cuidado, ella es peligrosa”, y cosas así.

 

¿Cuál es el lado B de Katherine?

Trabajo. Bailo. Hago varias cosas… Bailo cueca y todas las danzas nacionales. Estuve en el Bafo UdeC durante dos años, antes de entrar a taekwondo. Pero después me enamoré del tawkwondo y me fui (ríe).

 

¿Hasta cuándo practicar taekwondo?

Hasta que las velitas no ardan. Una de mis metas es llegar a cinturón negro; el camino es súper largo, pero no es imposible. De hecho, como partí tarde (a los 22 años) tal vez se me haga más largo. Pero de todas formas, la edad no es un impedimento para practicar esta disciplina. Y si tuviera hijos en el futuro, también le recomendaría este deporte, porque, definitivamente, hace bien.