El deporte universitario se ha consolidado como uno de los pilares de la experiencia estudiantil en la Universidad del Desarrollo (UDD), combinando el desarrollo competitivo con la formación académica y personal de sus estudiantes. Así lo destacó Roberto Valenzuela, jefe de Deportes de la institución, quien valoró el crecimiento sostenido que ha experimentado el área durante los últimos años.
“El desarrollo del deporte universitario implica una gestión dinámica y de mejora continua. En la Universidad del Desarrollo hemos asumido ese desafío con una mirada estratégica, fortaleciendo progresivamente nuestros procesos y proyectando un crecimiento sostenible del deporte universitario”, señaló.
Uno de los hitos más relevantes para la institución fue la implementación del Reglamento del Deportista UDD en 2021, herramienta que permitió fortalecer el desarrollo deportivo institucional y mejorar las condiciones para quienes representan a la universidad en competencias oficiales.
A ello se suman importantes logros deportivos obtenidos durante los últimos años, entre ellos bicampeonatos nacionales en disciplinas como fútbol y taekwondo, además de destacadas actuaciones de distintas selecciones universitarias.
Valenzuela destacó que uno de los principales desafíos de la Unidad de Deportes es compatibilizar el desarrollo académico con la práctica deportiva.
“Representar a la Universidad del Desarrollo implica responsabilidad, compromiso y una adecuada compatibilización entre la vida académica y deportiva”, afirmó.
Asimismo, destacó el rol que cumple la actividad física en el bienestar integral de los estudiantes.
“Hoy existe evidencia respecto al impacto positivo que tiene la actividad física sobre la salud física y emocional, particularmente en una etapa universitaria donde los estudiantes enfrentan múltiples desafíos académicos y personales”, indicó.
Bajo esa premisa, la Universidad del Desarrollo ha impulsado diversas iniciativas complementarias para sus deportistas, incluyendo charlas de psicología deportiva orientadas al manejo emocional, liderazgo, concentración y confianza.
“Creemos que estos espacios generan un aporte concreto al desarrollo del estudiante deportista y fortalecen aspectos que muchas veces marcan diferencias importantes tanto dentro como fuera del ámbito competitivo”, sostuvo Valenzuela.
El respaldo institucional desde la experiencia estudiantil
Esa visión es respaldada por los propios estudiantes deportistas. Nicolás Nova, estudiante de quinto año de Odontología e integrante de la selección de fútbol de la UDD, valoró el apoyo institucional recibido durante su trayectoria universitaria.
“Estoy muy contento y orgulloso de representar a la universidad. He sentido el apoyo desde el principio, tanto en la selección como en la facultad, especialmente con la compatibilidad de horarios y la posibilidad de rendir bien tanto en lo académico como en lo deportivo”, comentó.
Nova reconoce que compatibilizar una carrera exigente con el deporte requiere organización, aunque destaca las facilidades entregadas por la institución.
“La universidad nos brinda todo el apoyo y la posibilidad de administrar bien los tiempos para cumplir con los entrenamientos y los estudios. Incluso tenemos mecanismos para justificar actividades académicas cuando debemos participar en competencias”, explicó.
Respecto a su experiencia deportiva, el estudiante señala que el fútbol siempre fue parte de su vida, aunque nunca lo había desarrollado a nivel competitivo antes de ingresar a la universidad.
“Tomé esta oportunidad como un desafío personal. Contamos con un gran cuerpo técnico y dos sesiones de entrenamiento semanales donde trabajamos para llegar de la mejor forma a cada partido”, sostuvo.
Disciplina y crecimiento personal a través del deporte
Una experiencia similar ha vivido Elias Matus, estudiante de Ingeniería Civil en Informática e Innovación Tecnológica e integrante de la selección de Taekwondo UDD, quien destaca la cercanía y rápida respuesta de la Unidad de Deportes ante las necesidades de los deportistas.
“Representar a mi universidad en Taekwondo es un gusto. Roberto Valenzuela está muy conectado con todo lo que ocurre y cuando hemos necesitado algo como selección, siempre lo resuelven rápidamente. Nunca hemos tenido que esperar mucho tiempo para obtener una respuesta de la universidad frente a las necesidades que van surgiendo”, señaló.
Respecto a la compatibilización entre estudios y deporte, Matus reconoce que el proceso no estuvo exento de dificultades durante su primer año universitario.
“Al inicio fue complejo. Muchas veces tuve que priorizar certámenes y faltar a entrenamientos, pero con el tiempo logré entender los ritmos y exigencias de la universidad. Hoy puedo organizarme mejor para rendir tanto académicamente como en el deporte”, afirmó.
El estudiante también destaca el impacto que la práctica deportiva ha tenido en su vida personal.
“Uno de los mayores cambios que he realizado gracias al deporte ha sido adoptar un estilo de vida más saludable. Competir representando a la universidad me motivó a cuidarme más y dedicarme al deporte al cien por ciento”, comentó.
Matus proyecta continuar ligado al deporte una vez finalizados sus estudios.
“Mi plan es dedicarme a las MMA una vez terminada mi carrera. El Taekwondo me está aportando muchísimo para ese objetivo y pretendo seguir siempre ligado a los deportes de contacto”, afirmó.
El voleibol como parte de la vida universitaria
La experiencia de Valentina Vidal, integrante de la selección de voleibol de la UDD, refleja cómo el deporte puede transformarse en una herramienta clave para el bienestar y el rendimiento académico.
“Representar a la universidad es un orgullo. Siempre nos esforzamos para dejarla lo más alto posible. Existe apoyo de parte de la universidad tanto para los campeonatos como para la asistencia académica cuando es necesario”, señaló.
Para la estudiante, la práctica deportiva forma parte esencial de su rutina universitaria.
“El entrenamiento es innegociable para mí, sin importar el período académico en que me encuentre. Y el partido menos. Entrenar me ayuda a rendir mejor en la universidad, es la manera en que me despejo de las exigencias de la carrera”, explicó.
Vidal cuenta con una extensa trayectoria en el voleibol, disciplina que practica desde hace más de una década.
“Juego voleibol hace más de diez años. Todo comenzó en la selección de mi colegio y luego continué en un club. En la liga ADESUP nos enfocamos en mejorar lo que falló en el partido anterior, apoyándonos en estadísticas y en el constante apoyo de nuestra entrenadora para seguir creciendo”, comentó.
Su vínculo con el deporte ha sido permanente y espera mantenerlo en el futuro.
“Desde que empecé nunca he pasado un año sin jugar y competir. Este es el primero en que estoy solamente con la selección de la universidad y no en un club externo. Cuando egrese, quiero seguir buscando la forma de continuar jugando, tal como lo he hecho durante toda mi vida”, afirmó.
Un deporte que forma más allá de la competencia
Las experiencias de Nova, Matus y Vidal reflejan cómo el deporte universitario trasciende la competencia y se convierte en una herramienta de formación integral, fortaleciendo habilidades como la disciplina, la organización, el liderazgo, el trabajo en equipo y la resiliencia.
Finalmente, Valenzuela reiteró que el desafío institucional es continuar fortaleciendo las oportunidades de participación deportiva y crecimiento estudiantil.
“El deporte universitario constituye un espacio relevante dentro del proyecto educativo y del sello formativo de la Universidad del Desarrollo. Nuestro desafío es seguir fortaleciendo oportunidades de participación y crecimiento para los estudiantes, promoviendo una adecuada compatibilización entre la vida académica y deportiva. Además, entendemos que la actividad física cumple un rol fundamental en el bienestar integral de los jóvenes, contribuyendo a la salud física, emocional y al desarrollo de habilidades que los acompañarán durante toda su formación universitaria”, concluyó.
