En set de oro, UCSC vence a UDEC y se corona campeón de Vóleibol Masculino LDES Bío Bío

Tras dos horas y media de juego, el público aplaudió el esfuerzo de ambos equipos.

Por Prensa ADESUP

Infartante. No hay otro término para describir el duelo que protagonizó Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y Universidad de Concepción (UDEC) en la final del torneo de Vóleibol Masculino LDES Bío Bío.

En años anteriores, la UCSC estaba acostumbrada a imponer supremacía desde el primer partido y levantar fácilmente la copa. Pero en esta ocasión, en el primer encuentro entre ambos equipos, fue la UDEC quien dio el primer golpe, al ganar en tres sets con parciales de 28-26; 25-21 y 25-20.

Por ello, para mantener su opción, el equipo de la Santísima tenía la necesidad de ganar en casa el segundo partido, y obligar a definir el torneo en un set de oro.

Dada la importancia de este partido, el público asistió en masa hasta el gimnasio A del campus San Andrés, para alentar a sus equipos y disfrutar – se preveía – un tremendo espectáculo deportivo.

Pitazo inicial, y es la UCSC la que impone supremacía como local a través de efectivos remates. La UDEC no se queda atrás y, aprovechándose de algunos errores de su adversario, empata el marcador a 4 puntos. Los dueños de casa reaccionan, mejoran sus saques y una vez más se ponen arriba en el marcador 10 a 5. “¡No sean flojos!”, les dice molesto el entrenador del Campanil a sus jugadores, quienes pese a salvar varios balones difíciles, finalmente no alcanzan a defender con eficacia. Con parciales de 25 a 17, la UCSC se queda con el primer set y los aplausos del público.

En el segundo período, si bien el cuadro local abrió el marcador, fue el equipo visitante el que impuso su juego, con potentes remates y bloqueos. El marcador parcial señala 11-15 y hace que el entrenador de la Santísima advierta a sus dirigidos: “Estamos 4 puntos abajo; no es nada, pero para qué arriesgar más puntos…”. Al igualar en 22 puntos, los equipos luchan por la supremacía: Católica defiende; el Campanil ataca y su anhelo por igualar el partido es mayor. Un mal saque y un deficiente despeje del cuadro local (que finaliza con el balón tocando el techo), deja el marcador 24-26, favorable para la UDEC. ¡Vamos!, gritan los del Campanil, mientras el público aplaude por el mejor set del partido.

Comienza el tercer período, los visitantes siguen ganando puntos. El resultado no le gusta a la Católica, que se desespera ante los efectivos bloqueos del equipo rival, y la primera tarjeta amarilla no tarda en aparecer. Pero la “garra” de los locales se hace notar y tras igualar a 14 puntos, una serie de remates les permite aumentar el marcador. La UDEC comienza a equivocarse y a lanzar el balón a la red; la UCSC se aprovecha y bloquea con efectividad. Pero los ánimos siguen alterados y los alegatos son “premiados” con una tarjeta roja. Aún ahí, los locales se quedan con el set 25 a 17.

Ha transcurrido más de una hora y media, y el cansancio se hace notar. Sin embargo, la Santísima tiene claro que debe quedarse con el set para cerrar el partido. Y aunque la UDEC defiende “con la vida” los continuos remates de sus rivales, no puede detener a una Santísima que se ha convertido, prácticamente, en un muro. Despidiéndose de la posibilidad de alargar el partido en un 5º set, la UDEC pierde el set, dejando el marcador 25 a 21.

Fin del partido. La UCSC ha igualado la cuenta y obliga a que el campeonato se defina en un set definitorio. El público anima a los jugadores con aplausos y gritos, mientras los entrenadores entregan las últimas indicaciones. “Vamos al último esfuerzo, niños”, dice el coach del Campanil, mientras su similar de la Santísima les recomienda a sus jugadores que se tranquilicen y se concentren.

Comienza el set de oro y ambos equipos salen con todo a la cancha; la motivación por quedarse con el torneo es alta y los ha renovado de energía. La defensa de balones en lugares difíciles de alcanzar, da paso a una serie de continuas disputas en la red. La paridad en el marcador a seis puntos, se quiebra tras una serie de errores defensivos del cuadro visitante: saques largos; remates anchos; enredos en la malla, que son claramente aprovechados por los locales. El entrenador del Campanil manifiesta su malestar y trata de que sus jugadores reaccionen; mas la UCSC está inspirada y, con el apoyo del público, aumenta su marcador y finiquita el set 25 a 17. Tras dos horas y media de juego: ¡es el campeón!

Matías Sanhueza Rozas, capitán del equipo vencedor, compartió sus impresiones: “En el primer partido llegaron varios lesionados que no estaban entrenando y hubo varios jugadores buenos que no estuvieron tampoco. Entonces como hace 11 años no perdíamos ningún set, la verdad es que nos relajamos. Y bueno, no resultó y sirvió para que este partido lo tomáramos más en serio, porque para nosotros esto iba a ser un trámite. Y así fue”.

Cabe destacar que en las Finales Nacionales, la UCSC se enfrentará a los equipos del grupo 3: U. de Santiago; U. Católica del Maule, y U. de Magallanes. En tanto, la UDEC lo hará con los del grupo 4: UDLA (RM); U. de Viña del Mar, y U. Católica del Norte.